La Embajada del Estado Plurinacional de Bolivia en el Reino de Suecia;

saluda en conmemoración del 195 aniversario de la independencia de
Bolivia a todas las y los ciudadanos bolivianos residentes en el Reino de
Suecia y en el mundo entero.

El mundo sabe que el Alto Perú, lo que hoy es Bolivia, ha sido en el continente de
américa, el ara donde se vertió la primera sangre de los libres y la tierra donde
existe la tumba del último de los tiranos. En tiempos inmemoriales se erigieron
montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos, nuestra amazonia, nuestro
chaco, nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y
flores.

Poblamos esta sagrada tierra bendecida, con rostros diferentes con lenguas
diversas, con costumbres heredadas de nuestros ancestros y comprendimos
desde entonces que había comenzado el tiempo del amanecer para crear el hogar
grande donde habitaríamos como hermanos todos los bolivianos pese a nuestra
diversidad como seres y culturas, en un mundo competitivo y voraz.
El mundo es muy diferente ahora. Porque el ser humano tiene en sus manos el
poder para abolir toda forma de pobreza, pero también para terminar con toda
forma de vida humana. Aun así, se siguen debatiendo en el mundo las mismas
convicciones revolucionarias por las que pelearon nuestros antepasados, la
creencia de que los derechos humanos no derivan de la generosidad del Estado,
sino de la mano de Dios.

Bolivia es un país que como principios básicos se cimenta en el respeto e igualdad
entre todos, con principios de soberanía, dignidad, complementariedad,
solidaridad, armonía y equidad en la distribución y redistribución del producto
social, donde predomine la búsqueda del vivir bien; con respeto a la pluralidad
económica, social, jurídica, política y cultural de los habitantes de esta tierra; en
convivencia colectiva con acceso al agua, trabajo, educación, salud y vivienda
para todos.

En fin, que este aniversario sea un motivo para reflexionar que todos deberíamos
empujar el país en el mismo sentido, con nuestras diferencias, pero conservando
siempre el respeto por el otro, el amor por nuestra tierra y la esperanza que
nuestras próximas generaciones tendran días mejores.
Parafraseando a un poeta soñador déjenme señores declararle a mi patria este
amor inquebrantable, permitiéndome cantar mi serenata en rojo, amarillo y verde,
Felicidades en este aniversario a todos los nacidos bajo el cielo más puro de
América con un abrazo afectuso y de hermanadad sin fronteras.

¡ ¡ ¡MIL FELICIDADES A NUESTRA AMADA BOLIVIA!!!